lunes, 11 de septiembre de 2017

Los movimientos del sistema solar y su relación con la estructura universal


Si eres de las personas que se admiran al mirar las estrellas en una noche despejada con o sin compañía y a raíz de ello te hiciste muchas preguntas de cómo es posible tal estructura de dimensiones colosales, te invito a seguir leyendo el artículo. El universo es una estructura que a simple vista parece desordenada, pero en realidad no es así debido a ciertas fuerzas que gobiernan entre los astros que componen nuestro universo.

El movimiento de los cuerpos presentes en el sistema solar es de dos tipos: el de impulsión y centrípeta o también conocida como gravedad. El de impulsión hace a los cuerpos irse en línea recta por el espacio si no existiese la centrípeta, que juntas hacen al cuerpo moverse en espiral hacer las conocidas órbitas planetarias. La fuerza centrípeta, en relación con los cubos de distancia entre el punto de atracción y el cuerpo, hace que el tiempo que dura la órbita sea mayor a mayor cantidad de cubos y disminuya cuando es menor la distancia.



De esta manera, cuando un cuerpo es abandonado del impulso, por consiguiente, cae en dirección del sol o cualquier otro planeta y el movimiento es cada vez más acelerado hasta reunirse con la masa del mismo. Como por ejemplo los meteoritos que caen en un lugar determinado de la tierra.

Existen diferencias entre las orbitas planetarias. Depende de si la fuerza de atracción y la impulsadora son en igual cantidad, el resultado es una órbita de circulo perfecto. Cuando la fuerza impulsadora es menor que la centrípeta, la órbita toma una forma alargada igual que la de los cometas. Kant argumenta que nada en la naturaleza posee su perfecto equilibrio y por ende ningún planeta posee una órbita de circulo perfecto. Los cometas son los que se apartan de esa forma debido a que su fuera de impulsión es muy débil y por ende tienden a tener orbitas ovaladas y alargadas.
Todos los cuerpos siderales que forman la estructura universal planetaria están reunidos entre sí en una constitución sistemática. Es decir, el supuesto desorden que vemos al mirar en una noche de cielo despejado, en realidad es una organización de cuerpos celestes de una forma ordenada y sistemática debido a estas dos formas de movimientos del universo.
    Por este motivo las estrellas fijas también establecen una constitución sistemática entre los espacios que ocupan, como los planetas del sistema solar. Debido a que existe una causa por la cual los lugares de las estrellas fijas están relacionados en un plano en común. Esta es debido a que el sol y todas las estrellas fijas, tienen la capacidad de extender su poder de atracción hacia el infinito. Lo que hace que esa fuerza alcance a otra estrella fija que tenga la misma fuerza de atracción, como resultado se crea un ejército de estrellas aproximándose mutuamente. Esta causa relacionada con la fuerza centrípeta hace que todos los sistemas universales se unan en una sola masa informe.

Como se discutió anteriormente, el tiempo de cada órbita depende de la lejanía del cuerpo con la estrella que ejerce atracción hacia él. Esto hace que las estrellas fijas se muevan, pero sumamente lento de su centro de atracción debido a su lejanía, lo que hace su órbita sumamente extensa. Debido a ello Kant ínsita que se debe de realizar numerables descubrimientos, tanto a nivel exterior como interior de nuestro sistema universal planetario.

Con lo anteriormente dicho, podemos deducir dos conclusiones de la estructura universal. La primera es que los planetas giran alrededor del sol como centro, y se mueven en un solo lado dirigido por el movimiento de la estrella fija. La segunda conclusión radica en que sus órbitas planetarias no se desvían mucho de un lugar en común. Por lo cual no existe una causa material en el espacio que haga dirigir o desviar los movimientos de dichos planetas, solo existen fuerzas como la de atracción e impulsión. 

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