Si
eres de las personas que se admiran al mirar las estrellas en una noche
despejada con o sin compañía y a raíz de ello te hiciste muchas preguntas de
cómo es posible tal estructura de dimensiones colosales, te invito a seguir
leyendo el artículo. El universo es una estructura que a simple vista parece
desordenada, pero en realidad no es así debido a ciertas fuerzas que gobiernan
entre los astros que componen nuestro universo.
El
movimiento de los cuerpos presentes en el sistema solar es de dos tipos: el de
impulsión y centrípeta o también conocida como gravedad. El de impulsión hace a
los cuerpos irse en línea recta por el espacio si no existiese la centrípeta,
que juntas hacen al cuerpo moverse en espiral hacer las conocidas órbitas
planetarias. La fuerza centrípeta, en relación con los cubos de distancia entre
el punto de atracción y el cuerpo, hace que el tiempo que dura la órbita sea
mayor a mayor cantidad de cubos y disminuya cuando es menor la distancia.
De
esta manera, cuando un cuerpo es abandonado del impulso, por consiguiente, cae
en dirección del sol o cualquier otro planeta y el movimiento es cada vez más
acelerado hasta reunirse con la masa del mismo.
Como por ejemplo los meteoritos que caen en un lugar determinado de la tierra.
Existen
diferencias entre las orbitas planetarias. Depende de si la fuerza de atracción
y la impulsadora son en igual cantidad, el resultado es una órbita de circulo
perfecto. Cuando la fuerza impulsadora es menor que la centrípeta, la órbita
toma una forma alargada igual que la de los cometas. Kant argumenta que nada en
la naturaleza posee su perfecto equilibrio y por ende ningún planeta posee una
órbita de circulo perfecto. Los cometas son los que se apartan de esa forma
debido a que su fuera de impulsión es muy débil y por ende tienden a tener
orbitas ovaladas y alargadas.
Todos
los cuerpos siderales que forman la estructura universal planetaria están
reunidos entre sí en una constitución sistemática.
Es decir, el supuesto desorden que vemos al mirar en una noche de cielo
despejado, en realidad es una organización de cuerpos celestes de una forma
ordenada y sistemática debido a estas dos formas de movimientos del universo.
Por este motivo las estrellas fijas
también establecen una constitución sistemática entre los espacios que ocupan,
como los planetas del sistema solar. Debido a que existe una causa por la cual
los lugares de las estrellas fijas están relacionados en un plano en común.
Esta es debido a que el sol y todas las estrellas fijas, tienen la capacidad de
extender su poder de atracción hacia el infinito. Lo que hace que esa fuerza
alcance a otra estrella fija que tenga la misma fuerza de atracción, como
resultado se crea un ejército de estrellas aproximándose mutuamente. Esta causa
relacionada con la fuerza centrípeta hace que todos los sistemas universales se
unan en una sola masa informe.
Como
se discutió anteriormente, el tiempo de cada órbita depende de la lejanía del
cuerpo con la estrella que ejerce atracción hacia él. Esto hace que las
estrellas fijas se muevan, pero sumamente lento de su centro de atracción
debido a su lejanía, lo que hace su órbita sumamente extensa. Debido a ello
Kant ínsita que se debe de realizar numerables descubrimientos, tanto a nivel
exterior como interior de nuestro sistema universal planetario.
Con
lo anteriormente dicho, podemos deducir dos conclusiones de la estructura
universal. La primera es que los planetas giran alrededor del sol como centro,
y se mueven en un solo lado dirigido por el movimiento de la estrella fija. La
segunda conclusión radica en que sus órbitas planetarias no se desvían mucho de
un lugar en común. Por lo cual no existe una causa material en el espacio que
haga dirigir o desviar los movimientos de dichos planetas, solo existen fuerzas
como la de atracción e impulsión.



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